Paso 2. Auditoría energética
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Paso 2. Auditoría energética

Paso 2. Auditoría energética

Una vez realizado el ajuste energético y de conocer el consumo real de las instalaciones es el momento de realizar la auditoría de las instalaciones.

El objetivo principal es identificar los puntos ineficientes, bien por un mal diseño de la instalación, un mal mantenimiento o simplemente la obsolescencia del equipamiento

Es importante analizar la antigüedad y el diseño de las instalaciones, si tienen más de 15 años lo más probable es que estén sobredimensionadas, ya que antes de la crisis del 2007-8 el coste energético no se tenía en cuenta en el diseño. Todos hemos visto calderas de gasóleo de gran potencia, «calderones», dimensionadas para la puesta en marcha pero no para mantener las condiciones habituales de trabajo.

En las primeras etapas de la eficiencia energética se buscaba la solución más barata posible y fácil de implementar, esas calderas se adaptaron cambiando quemadores y combustibles, pero al final no deja de ser una caldera poco eficiente con algunas mejoras que no ha sido diseñada para obtener los mejores resultados (por ejemplo modulación ajustada, pérdidas en el proceso de barrido del quemador,…).

Por poner un motor Mercedes a un coche cualquiera no tienes un Mercedes.

A modo de ejemplo práctico podemos tener este:

  • caldera de gasóleo del año 1980, con cambio de quemador por avería en el año 1.996, Roca NTD 260 de casi 300kW para la climatización de un vaso y entorno de piscina y para el ACS de los vestuario.
  • El quemador de la caldera es un Tecno 34L de 97/154/395kW
  • El mantenimiento de la caldera es correcto.
  • No se dispone de inercia.

¿Cuál es el problema?, habitualmente el personal de mantenimiento considera que la caldera es correcta y no la identifica como un punto conflictivo más allá de usar gasóleo, con lo que la propuesta que le remite a dirección es el cambio de combustible.

En este caso el problema de la eficiencia no es el combustible, si no el propio dimensionamiento de la caldera. Analizando caudales y temperaturas (cálculo del calor real que necesita la instalación) se observa que para el mantenimiento en régimen normal de la instalación la potencia necesaria es de 40kW, fuera de la curva de trabajo del quemador, que añadiendo el consumo de ACS la potencia demandada sube a 80kW (seguimos fuera de la potencia del quemador), que añadiendo la renovación de aire en el entorno y la renovación parcial de agua la potencia máxima demandada es de 120kW (primera llama del quemador). Además la temperatura de trabajo es de 60ºC, fuera del diseño de trabajo de la caldera.

La solución correcta es la parcialización de la producción térmica mediante el uso de calderas en cascada (independientemente del combustible) o la instalación de bomba de calor, de manera que se trabaje en el punto óptimo tanto en régimen como en caso de renovación completa de piscina.

A lo largo de los años han sido muchos los defectos que hemos encontrados en las instalaciones, diseños mal pensados, selección equivocada de equipos, malas conexiones, …, aspectos que solo la experiencia puede aportar a la identificación.

Dedicaremos un apartado dentro de la web a este tipo de ejemplos.

Colector de geotermia de captación horizontal
Colector de geotermia de captación horizontal sin purgadores = PROBLEMAS